Homilies

Holy Trinity      6-16-19 C St. Mary

While cleaning out the trunk of my car the other day, I stumbled across this giant atlas, a book of US roads and highway maps.  Many people today have probably never even seen one. And, it’s hard to imagine driving and trying to navigate with one today.

Today we rely on GPS, the Global Positioning System to find our way anywhere in the world, on foot or in a car.  And, others can track us too even if we don’t want to be found. We all use GPS, but for most of us it’s probably a mystery of science; few of us know how it works.  Basically, you can be anywhere on earth and at least three satellites line up to triangulate your position. They send your device a signal that tells you how to plot a course along interstates, walking through an unfamiliar city or on a mountain in the wilderness.  If you use GPS in your car, you probably wonder how you ever drove without it. But people have also blindly followed GPS directives to drive off a cliff or into Lake Michigan.

Life is one long MapQuest.  We’re trying to figure out how we fit in and where we’re going.  We’re all born with an unquenchable thirst for knowledge; we want to know how things work, how it is that the universe holds together in some order without collapsing in on itself; we long for something beyond ourselves.  It’s found in almost all our human striving: the hunger to love and be loved, the search for fulfillment, the longing to even shake off our physical limitations, to escape gravity in a rocket or fly along in a roller coaster at 70 or 80 mph.  

Today’s scriptures describe God as a mystery of three persons in love, who marvelously share their love with us.  The Book of Proverbs says Divine wisdom is an intrinsic part of the blueprint of existence; it’s hardwired into creation.  Proverbs says, “God found delight in the human race and made us a little less than the angels.” God created us with this intellectual and spirit-ual guidance within us.  He sent His Son to share our human form: our joys and sufferings, a visible expression of just how much He loves us. And, the Holy Spirit is constantly leading us to the complete truth about God and ourselves.    

He created us in his image, dwelt among us as Jesus Christ and remains with us as our strength and guidance.  Everything He does, is for us. The whole history of our salvation is identical with the way and means by which God: Father, Son & Holy Spirit, reveals Himself to us.  

 

 

Santisima Trinidad     6-16-19 C St. Mary

El otro día, mientras limpiaba el maletero de mi carro, me encontré con este atlas gigante, un libro de mapas de carreteras de los Estados Unidos. Muchas personas hoy en día probablemente nunca han visto uno.  Y, es difícil imaginar navegar y manejar un carro al mismo tiempo.

Hoy confiamos en el GPS, Sistema de Posicionamiento Global para encontrar nuestro camino en cualquier parte del mundo, a pie o en coche.  Y, otros también pueden rastrearnos, incluso si no queremos ser encontrados. Todos usamos GPS, pero para la mayoría de nosotros, es un misterio de la ciencia; pocos de nosotros sabemos cómo funciona.  Al menos tres satélites se alinearán para triangular tu posición y te dirán cómo avanzar a través de una confusa maraña de autopistas, por un camino de tierra o por un sendero en una montaña salvaje. Aquellos que tienen un dispositivo GPS instalado en sus autos no pueden recordar cómo lograron conducir sin uno.  Pero la gente también ha seguido ciegamente las directivas de GPS para manejar por un acantilado o hacia el lago Michigan.

La vida es una larga búsqueda.  Averiguamos cómo encajamos y hacía donde vamos.  Tenemos una insaciable sed por algo más allá de nosotros mismos.  Queremos saber cómo funcionan las cosas, cómo se mantiene el universo en algún orden sin colapsar sobre sí mismo; hay un gran anhelo en nuestros corazones, la búsqueda de cumplimiento, el anhelo de sacudir nuestras limitaciones físicas, escapar de la gravedad en un cohete o volar en una montaña rusa a setenta u ochenta millas por hora.

Las escrituras de hoy describen Dios como un misterio de tres personas enamoradas y con maravillosa elección comparten su amor con nosotros.  El Libro de Proverbios dice que la sabiduría divina es una parte intrínseca de la existencia; está incorporada en la creación a medida que se crea.  Los Proverbios dice: “Dios se deleitaba en la raza humana y que ha hecho del hombre poco menos que los ángeles.” El Señor nos creó con esta guía espiritual y intelectual dentro de nosotros.  Él envió a su Hijo para compartir nuestra forma humana, con todas sus alegrías y sufrimientos, una expresión visible de cuánto nos ama. Y, El Espíritu Santo nos está guiando constante-mente hacia la verdad completa sobre Dios y sobre nosotros mismos.

El Señor nos creó a su imagen, habitó entre nosotros en la persona de Jesucristo y permanece con nosotros como nuestra fortaleza y guía.  Toda la historia de la salvación es idéntica a la historia del camino y el medio por el cual Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela a nosotros mismos.